DECLARACIÓN de Galicia- CALRE 2014

DECLARACIÓN de Galicia
CALRE 2014


Santiago de Compostela, 8 de noviembre 2014


Introducción:

La CALRE se fundó en Oviedo el 7 de octubre de 1997 con el objetivo de otorgar un papel más influyente a los Parlamentos regionales en el procedimiento legislativo europeo.

Como elementos base de desarrollo la CALRE tuvo en cuenta las relaciones del Parlamento Europeo con los parlamentos regionales, el papel de los parlamentos regionales en las políticas de la Unión Europea y el principio de subsidiariedad.

El Parlamento Europeo desempeña un papel representativo en el procedimiento legislativo europeo, es colegislador junto con el Consejo de la Unión Europea, y las políticas europeas interfieren, cada día más, en el ámbito de las competencias que corresponden a los parlamentos regionales.

El principio de subsidiariedad, regulado en el artículo 5 del Tratado de la Unión Europea, constituye el principio base de la defensa de una gobernanza de proximidad de la Unión Europea y se encarga de asegurar que las decisiones tomadas en Europa se realicen al nivel más cercano posible de los ciudadanos y del modo más eficiente atendiendo a sus necesidades reales adaptadas a las especificidades del territorio.


Primero.- La legitimidad de la construcción europea.

La CALRE, organización de asambleas regionales  europeas con potestad legislativa, está dotada de legitimidad democrática pues representa directamente a sus ciudadanos a nivel europeo. 

En particular, la CALRE quiere ir más allá  en el actual proceso de integración europeo para dotarlo de una mayor legitimidad democrática.

La crisis económica que ha sufrido la Unión Europea durante los últimos años ha creado ciertas dudas sobre la legitimidad democrática de la UE, reflejándose en los índices más bajos de participación en las urnas europeas. El descrédito que sufre Europa ante parte de los ciudadanos europeos constituye la necesidad innegable de incluir a los parlamentos regionales en el procedimiento de recuperación de su legitimidad, ya que éstos forman parte del sistema parlamentario europeo y uno de sus cometidos es el de acercar a los ciudadanos a Europa y Europa a sus ciudadanos como aliados incondicionales para la construcción de una conciencia europea.

Estas decisiones de reforzamiento en la legitimidad democrática deben de partir de la búsqueda entre todos los entes europeos de las ideas básicas de consenso sobre las que confirmar un proyecto común integrador en el que las instituciones de la Unión Europea trabajen mano a mano con todos los ciudadanos.

Desde la perspectiva de nuestras regiones, los parlamentos regionales con capacidades legislativas somos una pieza clave en la promoción de la buena gobernanza y la participación de los ciudadanos en el procedimiento democrático encaminada a mejorar la democracia local y regional y la defensa de los derechos humanos.

El desarrollo de una buena gobernanza, un marco legislativo de mayor calidad al beneficio de los ciudadanos, es nuestra responsabilidad y también, por supuesto, la defensa de los derechos de nuestros ciudadanos.

Segundo.- Los retos concretos de los parlamentos regionales en el nuevo mandato de la Unión Europea.

1. Aspectos generales.

La CALRE se muestra sensible con las dificultades geopolíticas actuales y hace un llamamiento a la reivindicación de los mecanismos negociadores y del derecho internacional para la resolución de conflictos dentro y fuera de nuestro continente.

Nuestra organización ha sido y sigue siendo muy sensible a los problemas globales que preocupan a la comunidad internacional y quiere ser oída a través de los cauces institucionales existentes sobre problemas de tanta actualidad como la necesidad de abogar por el desarrollo sostenible en la Unión Europea  que permita una mejor calidad de vida para nuestros ciudadanos. Para ello la UE ha incluido estratégicamente el desarrollo sostenible como prioritario dentro de un amplio abanico de políticas, en particular, la UE ha tomado el liderazgo en la lucha contra el cambio climático así como en la promoción de una economía baja en emisiones de carbono.

Por otro lado, los importantes conflictos surgidos en la Unión con motivo de las tensiones financieras consecuencia de la crisis de los últimos años hacen que la CALRE transmita de forma enérgica su apoyo a las políticas de los estados miembros en la lucha contra la corrupción y  la promoción de la transparencia de las instituciones. Con esta finalidad, la CALRE ha promovido y promueve el uso de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TICs) al servicio de la e-democracia para obtener una buena gobernanza eficaz y transparente al servicio de los ciudadanos.

La CALRE cree que los parlamentos regionales con potestades legislativas han de participar tanto ex ante como ex post en los estudios de estabilidad presupuestaria de las medidas económicas a tomar, desde una perspectiva de evaluación del impacto social y territorial y no estrictamente macroeconómico de las decisiones estructurales adoptadas por las instituciones europeas. En particular, se destaca la necesidad de otorgar un rol claro a las autoridades locales y regionales en el procedimiento del semestre europeo y en el seguimiento de la estrategia Europa 2020, dada la necesidad de coordinar y ejecutar acciones a todos los niveles de gobierno.

Los parlamentos regionales de la Unión Europea con poder legislativo han de tenerse en cuenta como garantía democrática. Como órganos directamente electos representan ante todos los poderes públicos el fortalecimiento de los derechos fundamentales y la consolidación de la cultura democrática. Las cámaras parlamentarias regionales como representantes directas e inmediatas de los ciudadanos son unas interlocutoras privilegiadas a la hora de velar porque el desarrollo normativo de la Unión Europea sea respetuoso con principios del derecho europeo; tanto la ausencia de discriminación entre las personas como otros más recientes que afectan a los retos provenientes del tratamiento de datos de carácter personal y por último, la delincuencia transfronteriza y el terrorismo.

Los trabajos llevados a cabo dentro de la CALRE han puesto de manifiesto también que las regiones europeas y sus parlamentos son referentes inexcusables en la política de inmigración de la Unión Europea. A pesar de tratarse de una competencia estatal a nivel europeo es una materia que afecta directamente al desarrollo gubernativo regional y local, en particular en temas de integración social y de protección de los derechos fundamentales de quienes habitan en ese espacio común de derechos y libertades que siempre ha sido Europa. Por ello, los parlamentos de la CALRE han de ser oídos en el desarrollo de la política común en materia de inmigración así como la puesta en marcha del paquete legislativo sobre fronteras inteligentes para el control fronterizo que está elaborando la Unión Europea.


2.  Los retos decisivos y estratégicos para el futuro de la Unión Europea: la política de apoyo al crecimiento, la juventud y empleo, la igualdad de oportunidades e igualdad de género.

La CALRE cree que el reto más importante para la UE en el futuro próximo es la capacidad para generar crecimiento, empleo y cohesión.

La CALRE expresa su preocupación sobre la situación crítica que está afectando a Europa. Con más de 26 millones de desempleados y un cuarto de la población en riesgo de pobreza y exclusión social, la Unión Europea debe implementar políticas y utilizar instrumentos que permitan volver a niveles aceptables de crecimiento. En este proceso, es necesario que los Parlamentos Regionales tomen parte en el desarrollo y definición de las políticas de cohesión, crecimiento y desarrollo, centrándose en el empleo, especialmente en las generaciones más jóvenes.

La CALRE hace un llamamiento para el refuerzo de medidas que permitan el desarrollo positivo y la recuperación en la Unión Europea, también con vistas a las desigualdades sociales en curso en los países de la Unión Europea. Asimismo, la CALRE reclama un uso eficaz de los fondos de la UE durante el período de programación 2014-2020.

La CALRE expresa su preocupación sobre la situación que viven en la actualidad los jóvenes en Europa y resalta la necesidad de mejorar sus habilidades educativas y formación profesional. La iniciativa en apoyo del empleo de los jóvenes y la adopción de una garantía para los jóvenes de la Unión Europea  debe proveer a los jóvenes en Europa el acceso a empleos de calidad, educación y formación continua para  luchar contra el desempleo y mejorar la transición de la escuela al trabajo. Los Parlamentos Regionales deben implicarse en la planificación y seguimiento de estas políticas de la UE.

Los parlamentos que integramos la CALRE defendemos la aplicación de la Estrategia para la igualdad entre mujeres y hombres 2010-2015. Creemos en las prioridades definidas en la Carta de la Mujer con el convencimiento de que además la acción externa de la Unión Europea en esta materia permitirá el desarrollo de sociedades integradoras y democráticas. Estas prioridades son el logro de:

a) La independencia económica, que debe alcanzarse especialmente luchando contra la discriminación, los estereotipos en materia de educación, la segregación en el mercado laboral, el empleo precario, el trabajo a tiempo parcial involuntario y la distribución asimétrica de las cargas familiares entre hombres y mujeres.
b) Igualdad en el salario de hombres y mujeres
c) La representación de las mujeres en la toma de decisiones y en los puestos de responsabilidad, ámbitos en los que siguen estando infrarrepresentadas respecto a los hombres, tanto en el sector público como en el privado.
d) El respeto de la dignidad e integridad de las mujeres, así como la erradicación de la violencia de género, incluidas las costumbres y tradiciones vejatorias para la mujer que atentan contra los derechos humanos.
Los Parlamentos Regionales desean y deben participar en la fase de planificación y desarrollo de las prioridades políticas relevantes y tienen la intención de trabajar en sinergia en su seguimiento y evaluación.

Tercero.- La dinámica institucional en la construcción europea. Los parlamentos regionales en la Unión Europea.

La Comisión Europea ha reconocido la importancia de su relación con los parlamentos nacionales como forma de aproximar la Unión a sus ciudadanos. Esta meta resulta muy loable, pero necesita para una correcta aplicación del principio de subsidiariedad -garantía de una ejecución eficaz de las iniciativas legislativas europeas en sus territorios- tomar en cuenta inexcusablemente a los parlamentos regionales con potestades legislativas si los objetivos quieren lograrse de forma efectiva.

En este contexto, es necesario garantizar que las asambleas regionales con poder legislativo puedan trabajar a nivel europeo en el fortalecimiento del control y análisis para asegurar el respeto del principio de subsidiariedad por parte de las instituciones de la UE así como explorar posibilidades para una ejecución mejor y más eficaz en otros procesos a nivel Europeo. Como garantía del respecto de este principio la CALRE ha de mantener una estrecha relación interinstitucional a nivel europeo que le permita defender la idea de Europa, la toma en cuenta de las entidades sub-estatales en el procedimiento legislativo de la UE y dotar así a la UE de una mayor legitimidad democrática. La CALRE para ello acoge con satisfacción la propuesta de los presidentes de 29 comisiones de asuntos europeos de crear un grupo de trabajo con la Comisión Europea para desarrollar un plan de acción común y pide una adecuada participación de los parlamentos regionales con competencias legislativas en todo el proceso.

El trabajo de la CALRE y de sus miembros a nivel europeo promueve el inter-parlamentarismo regional a una escala supranacional, favorece el intercambio de información y de buenas prácticas. El trabajo en red favorece también su representatividad a nivel europeo, otorgándoles una mayor presencia en las instituciones europeas, especialmente en el Comité de las Regiones, órgano representativo de las autoridades locales y regionales de la UE, para la promoción de una mayor participación ciudadana y el desarrollo de una mayor calidad democrática en el proyecto de integración europeo.

La gobernanza  a multinivel requiere que las instituciones europeas, los estados miembros y los entes regionales y locales cooperen de forma funcional e institucionalizada tanto en la elaboración como en la puesta en práctica de las políticas de la Unión Europea.

Los parlamentos regionales y la CALRE se presentan una vez más como el nivel más próximo posible a los ciudadanos y por lo tanto más eficaz para la búsqueda de soluciones políticas que atiendan a sus necesidades reales. Por esta razón, la CALRE promueve a través de los parlamentos regionales una información más detallada de las políticas de la UE a los ciudadanos para implicarlos más en el procedimiento legislativo europeo.

El objetivo es el de alcanzar una mayor eficiencia legislativa bajo el respecto del principio de subsidiariedad y proporcionalidad. Para ello, han de desarrollarse modelos innovadores basados en la cooperación efectiva entre los diferentes niveles de gobierno en un enfoque que va desde el nivel superior de gobierno hasta el más inferior (enfoque “Top down”) de un modo transparente y democrático.

Como ha reconocido la Comisión Europea en este inicio de mandato de 2014, la jerarquización de prioridades políticas como base de una Unión mejor y con objetivos más claros solo puede funcionar si procede de una asociación entre las instituciones europeas y los estados miembros. Aquí, el papel de la CALRE se presenta de nuevo como insustituible puesto que todos los Estados miembros de la Unión que cuentan con parlamentos territoriales con potestades legislativas los reconocen como piezas esenciales para la fijación de su agenda política y, por lo tanto, como agentes imprescindibles en el desarrollo del proyecto Europeo.

Desde este punto de vista, la CALRE tendrá que mejorar varias experiencias a nivel Europeo sobre la relación con los Parlamentos Nacionales y las Asambleas Legislativas Europeas durante la participación en el desarrollo de las políticas europeas, de manera que se convierta en una plataforma común y compartir esas prácticas que son útiles para mantener la actividad de los distintos parlamentos regionales dotados de diferentes poderes institucionales, pero de igual importancia.
Por lo tanto, la CALRE tendrá que fortalecer y fomentar la el diálogo político con el Parlamento Europeo, mejorar la disposición de la Comisión Europea para escuchar, también a través de la implicación de la CALRE en la fase Europea pre-legislativa. Sobre todo, la CALRE tiene que intensificar su cooperación con el Comité de las Regiones el cual, junto con la CALRE y con un diálogo directo con las instituciones europeas, pueden dirigir posiciones fuertes, creíbles y eficaces en apoyo de una política regional europea eficaz.

Cuarto.- Estrategias Europeas y el Futuro de Europa

En particular, en el 2014 se ha aprobado el marco presupuestario de la UE para el período 2014-2020 el cual define las prioridades de gasto, que se orientan hacia el crecimiento sostenible, el empleo y la competitividad, en consonancia con la estrategia de crecimiento de la UE «Europa 2020».

Para reforzar las perspectivas de recuperación del crecimiento y empleo, la CALRE ve en la revisión intermedia de la Estrategia Europa 2020 una importante oportunidad que no debe perderse para repensar sobre la gobernanza actual y para corregir sus defectos en la previsión y objetivos para reforzar el potencial de la política de cohesión incrementando y ampliando los beneficios políticos y financieros de la integración europea (y consecuentemente su sostenibilidad) para todos los Estados miembros sin distinción.

Al tratarse de un programa financiero en el que la UE desarrolla sus políticas económicas cada siete años,  la CALRE está especialmente sensibilizada con su papel en relación con la revisión intermedia del marco financiero plurianual que está prevista para finales de 2016. Las regiones europeas quieren, respetando el marco de estabilidad y crecimiento, posibilitar el logro de los necesarios ajustes en ese documento para que su aplicación se pueda adaptar a las necesidades específicas de los ciudadanos de las diferentes regiones de la Unión Europea.

Asimismo, de la evaluación intermedia de Europa 2020 se desprende la importancia de la gobernanza a multinivel. Europa 2020 es la estrategia de crecimiento de la Unión Europea para la próxima década y tiene por objetivo transformar la UE hacia una comunidad inteligente, sostenible e inclusiva para el año 2020. En dicha evaluación se destaca su falta de territorialización que permita alcanzar los objetivos fijados. Esta falta de territorialización implica un alejamiento de los ciudadanos y por tanto una escasa atención a sus necesidades reales repercute sobre los resultados fijados. En conclusión, es necesario coordinar y ejecutar las diferentes acciones a todos los niveles de gobierno, incluyendo las autoridades locales y regionales, para obtener una estrategia de éxito y el desarrollo de una buena gobernanza en Europa. 
 
Quinto.- El impulso de la CALRE.

El rol futuro de la CALRE debe seguir varias líneas de trabajo. Por un lado, reforzar su implicación en el control del principio de subsidiaridad demandando de forma permanente la significación de los parlamentos regionales con potestades legislativas e implicándose cada vez más en los trabajos del Comité de las Regiones como ente representativo de las autoridades locales y regionales a nivel europeo. Esta necesidad también se ve reflejada en el sexto informe sobre cohesión económica, social y territorial de la Comisión Europea.

Como asociación de parlamentos, la CALRE no puede descuidar en ningún momento el papel esencial que juega en el reforzamiento democrático del proyecto de integración europeo.

La Unión Europea describe la democracia como un proceso continuo “que se desarrolla desde dentro y que implica a todos los sectores de la sociedad y a un conjunto de instituciones que han de garantizar la participación, la representación, la capacidad de respuesta y la depuración de responsabilidades. Aunque particularmente difícil y urgente en las democracias emergentes, la tarea de construir y mantener una cultura de derechos humanos y de hacer que la democracia funcione para los ciudadanos es de hecho un reto que no tiene fin y que incumbe ante todo al pueblo de cada país”.

En este sentido, la CALRE solicita el reforzamiento de sus relaciones con el Parlamento Europeo, que en la actualidad  ha jugado un importante papel como defensor de la consolidación de los sistemas parlamentarios en todo el mundo. Asimismo, la CALRE solicita el fortalecimiento de la colaboración con los parlamentos nacionales, incluyendo a través del diálogo con la COSAC, la Conferencia de los Comités de asuntos europeos de los Parlamentos Nacionales de la UE. La CALRE está convencida de que los intercambios de información y de buenas prácticas entre los parlamentos a diferentes niveles – Europeo, nacional y regional –favorecen y fortalecen sus funciones dentro de cada país y contribuyen a la difusión global de los valores democráticos.

La experiencia de la CALRE en cuanto foro de mejor conocimiento mutuo e intercambio de buenas prácticas ha servido para integrar tradiciones parlamentarias distintas en el respeto de las distintas culturas e historias nacionales.

La CALRE tiene como objetivo, en un contexto más amplio que en la actualidad, utilizar su cooperación y fortalecer cuestiones de gran importancia para la asambleas regionales europeas y apoyarse el uno al otro.

Sexto.- El Camino de Santiago en la construcción de Europa.

El Camino de Santiago, Primer Itinerario Cultural de Europa, es una de las grandes riquezas comunes a todos los europeos. Patrimonio cultural y moral de Occidente y de toda la Humanidad, esta ruta milenaria ha sido transitada por millones de personas desde la Edad Media hasta la actualidad.

Los primeros peregrinos no eran conscientes en su trasiego que al intercambiar lenguas, música, arte, noticias e ideas tanto entre ellos como con los habitantes de los pueblos de la ruta Jacobea, estaban poniendo los cimientos en la construcción de una identidad europea, cuya primera muestra se fraguó en una concepción común del arte que aún puede reconocerse en las numerosas iglesias y catedrales de toda Europa. En el siglo X la peregrinación a Compostela era un hecho consolidado en la cristiandad que firmemente desarrollada a lo largo de los siglos ha alcanzado un nuevo esplendor hoy en día que trasciende su significado meramente religioso.

El camino del diálogo, la concordia y el conocimiento mutuo que están en la base del hecho jacobeo son la esencia también del intercambio parlamentario y de la permanente negociación que la construcción de la Unión Europea supone.


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